| 8 min | Joaquín Peralta

polovora de Rey

Disparar con pólvara de Rey

Hace algunas semanas, tuvimos la desgracia de asistir a un espectáculo, permítanme que lo diga, lamentable, en la Comunidad de Madrid.

La controversia que mantuvo ocupados a nuestros sesudos políticos tenía, como piedra angular, la moralidad de los altos cargos que habían cobrado el bono social térmico. Los contendientes que amenizaron las noticias de todos los medios de comunicación fueron Doña Mónica García, de Más Madrid, y el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Don Enrique Ossorio.

La conclusión a la que pudimos llegar todos los ciudadanos es que ambos demandaron su derecho a cobrar dicho bono porque, no lo olvidemos, cumplían el requisito objetivo del mismo, que no es otro que ser familia numerosa.


Sin entrar en la altura moral de ambos contendientes, lo que queda claro es que ninguno de ellos ha cometido ninguna irregularidad al beneficiarse de dicha ayuda.

Fue tal la indignación nacional, que la materia gris gubernamental se puso manos a la obra y, justo en ese momento, se hizo la luz y alguna cabeza pensante llegó a la conclusión de que quizás esta ayuda debería estar dirigida a los más vulnerables. Respeto ese criterio, pero espero que sean lógicos y que esos límites respeten a las familias que verdaderamente lo necesitan, ahora bien, anhelo el día en que esta materia gris comience a funcionar en el área tributaria.

¿Por qué digo esto?

Les cuento, recuerdo cuando, hace ya algunos años, nuestro amado legislador tuvo a bien legislar la deducción por familia numerosa en el IRPF. Algunos la conocerán, pero, si no es así, se lo explico. Se trata de una deducción o más bien, diría yo, una subvención vía impuesto que tiene un importe mínimo de 1200 , cuando se cumple el requisito de ser familia numerosa. Pues bien, yo he tenido la oportunidad de aplicar esa deducción a contribuyentesque tienen una renta de superior a los 100.000,00. Por lo tanto, siguiendo con el mismo argumentario del bono social térmico.

¿Esta deducción por familia numerosa debería tener límites?

Lo que quiero manifestar con este ejemplo, es que la técnica legislativa del café para todos es algo habitual en nuestro país y, no sólo con el bono térmico, son muchos los ejemplos que podemos encontrar, especialmente en el área tributaria.

En mi humilde opinión, este tipo de subvenciones, ayudas, deducciones etc., siempre deberían ir orientadas a sufragar los gastos de las familias menos favorecidas. Soy consciente de la dificultad que puede llevar aparejada determinar qué familias son esas, pero no debemos olvidar que todos estos importes salen de nuestros impuestos y, lo mínimo que tendríamos que exigir a nuestros gobernantes es que sean especialmente rigurosos al disponer de ellos, aunque bueno, ya saben ustedes,

es muy fácil «disparar con pólvora del Rey»