| 7 min | David Martín

Otro martes y 13 para los Autónomos

Otro “martes” y “13” para los autónomos

Quien bien te quiere te hará llorar, y quien no, reír y cantar’,solía reprenderme por mis andanzas mi abuelo Eulalio, completando de su cosecha este refrán. Pues esto ha debido pensar nuestro ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá a quién conocí en su anterior etapa al frente de la AIREF y del que no me cabe duda de su profesionalidad, a la hora de idear el nuevo sistema de cotización de trabajadores autónomos que entró en vigor el pasado 1 de enero.


Real Decreto 13/2022, de 26 de julio, curiosamente martes. Toquemos madera los autónomos, que esperábamos desde el último Pacto de Toledo un bálsamo de fierabrás que nos permitiera adecuar nuestras cotizaciones al sistema de la Seguridad Social a nuestros ingresos reales y, lejos de esto, nos encontramos dos recaditos en el preámbulo.

El primero, que alrededor del 80% de los autónomos optábamos por la base mínima de cotización. ¿Por capricho? Si tuviéramos los ingresos suficientes ¿no optaríamos por la base máxima para garantizarnos una buena pensión de jubilación? El segundo se refiere a que el RETA se ha convertido en un régimen deficitario, cuya sostenibilidad, en un sistema de Seguridad Social regido por los principios de contributividad y de solidaridad, depende de las aportaciones de otros regímenes. Puede, pero comparemos entonces también el uso que hacen los autónomos de las prestaciones con el uso que hacen los cotizantes del resto de regímenes fijándonos, por ejemplo, en el absentismo.

Recoge la exposición de motivos el principio de flexibilidad. Supongo que se refiere a que ahora los autónomos podremos informar de nuestras bases de cotización hasta seis veces al año, cuando en el anterior sistema eran hasta cuatro y no estábamos tan encorsetados a la hora de elegir dichas bases, que ahora dependerán de la previsión que hagamos de nuestros ingresos cada dos meses con nuestra famosa bola de cristal, esa que predice lo que venderemos o los clientes nuevos que tendremos a lo largo del ejercicio.

Tampoco este nuevo sistema es muy liberal que digamos, ya que no permite al autónomo cotizar por una base mayor a la que le corresponda por sus rendimientos netos, salvo que ya la tuviera informada en diciembre de 2022, lo que nos impide ser más solidarios con el sistema de Seguridad Social si quisiéramos.

Daremos un voto de confianza a este enrevesado nuevo sistema de cotización, que en primera instancia dependerá de esa bola de cristal del autónomo y, en última, del binomio formado por la AEAT y la TGSS, que ya veremos como de bien o mal parados nos deja a los autónomos. Espero que este sistema sea, como dice Escrivá, más equitativo y flexible, y que al final se cumpla el refrán con el que comencé, igual que se cumplió con creces con mi abuelo Eulalio, uno de los referentes de mi vida.