| 7 min | Jose Carlos Alvárez Jiménez

que está matando a las empresas familiares

Gildo Zegna fundador de Zegna (una delas empresas más conocidas de Italia y la marca de ropa masculina más grande del mundo por cifra de negocios) nos dejó una cita que me impactó desde que empecé a profundizar en la gestión de la empresa familiar:

«Una gran familia crea una gran empresa,una gran empresa crea una gran familia»

En otras palabras, 7 de cada 10 trabajadores del sector privado en España dependen de la continuidad de la empresa familiar para la que trabajan, lo cual es tremendamente llamativo, puesto que, precisamente, uno de los rasgos que definen a la empresa familiar es su voluntad de continuidad, es decir, que existe una intención de transferir la empresa a generaciones venideras.

Si un volumen tan alto de trabajadores depende de la continuidad de la empresa familiar y, a su vez, la empresa familiar, por su naturaleza, quiere tener continuidad a lo largo de varias generaciones, ¿cómo puede ser que tan solo una de cada tres sobreviva a la transición de la primera a la segunda generación, y que, de estas, solo el cincuenta por ciento pasen de la segunda a la tercera?

O dicho de otra forma ¿qué está matando a lasempresas familiares?

Si lo tuviera que resumir en una sola frase, yo diría que la causa principal es el solapamiento empresa-familia. En muchas empresas familiares, el empresario no es capaz de separar ambas esferas y mezcla churras con merinas. Mezcla ser propietario con ser gerente (y no es lo mismo). Mezcla su dinero con el dinero de su empresa (y tampoco es lo mismo). Mezcla su corazón con su razón, sin darse cuenta de que, mientras la familia debe apreciar a sus componentes simplemente por lo que son (madre, sobrina, hijo, primo), la empresa debe apreciar a su equipo por lo que hace (gerente, directora, administrativo, estorbo)

Y ¿qué podemos hacer para evitarlo?

Trabajar desde dentro de la empresa familiar para, en primer lugar, separar ambos ámbitos y a partir de ahí, fomentar las fortalezas de esta estructura (compromiso y unidad) primando en la gestión de la empresa la razón sobre los sentimientos, la trasparencia y, sobre todo, la profesionalización del equipo directivo.

No es fácil, no es inmediato, y es importante contar con ayuda para ejecutar y llevar a buen puerto este profundo cambio.